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LA MGF (Mutilación genital femenina)

publicado a la‎(s)‎ 9 feb. 2013 4:19 por ARLYST Consultas   [ actualizado el 9 feb. 2013 4:19 ]
 
   El pasado día 6 se celbró el Día internacional de contra la MGF. En distintos lugares de  España  se han realizado actos y jornadas sobre esta cuestión. Sin embargo aún se sabe poco sobre ella - más allá de alguna película o algún libro con cierto éxito-  y se desconoce que, residiendo entre nosotros, hay muchas personas - mujeres y niñas- que pueden sufrirla.
 
   Es hora de levantar la voz explicando la situación real del problema.
 
   Esta práctica consiste en cortar parte del aparato genital femenino - hay hasta 3 tipos de ablación- sin que ninguna razón científica o técnica lo avale. Se hace por razones de tradición o religión que se pierden en la noche de los tiempos y que, por razones culturales y económicas,las sociedades en las que se practica nunca llegaron a cuestionar y cambiar. sabido es que el avance de los derechos humanos va muchas veces unido al avance económico y social de los países que los adoptan.
 
   Las consecuencias para las mujeres que la padecen son de todo tipo: físicas y psicológicas. Ambas se dan tanto en el corto plazo como en el largo plazo. Desde ansiedad, temores, depresión hasta problemas en el parto, fístula obstétrica y ausencia de placer en las relaciones sexuales.
 
   La OMS en el año 2002 definió el concepto de violencia sexual e incluyó como componente del mismo la MGF. Sin embargo no ha sido hasta diciembre del 2012 cuando la ONU ha adoptado una Resolución instando a todos los países a que eliminen esta práctica.
 
   Conculca los Derechos Humanos establecidos en la Carta de las Naciones Unidas, derechos como la integridad física, la salud, los derechos sexuales, etc.
 
   Puede hablarse también de una paradoja moral en el asunto de la MGF. Muchas iglesias intervienen repetidamente en todas las cuestiones que se relacionan con la sexualidad: relaciones sexuales antes del matrimonio, anticonceptivos, aborto, etc, pero se lavan las manos en un crimen atroz como es la mutilación genital femenina. Si puede calificarse de crimen la amputación de una mano, por ejemplo, porque es irreversible y produce secuelas a lo largo de toda la vida, lo mismo ocurre en la MGF donde los sufrimiento son horrorosos y se repiten periódicamente a lo largo de la vida de la mujer que la padece; piensese solamente en los sufridos durante la menstruación a lo largo de la vida fértil de una mujer...
 
   Y se detecta, además, una cuestión ideológica en la que caen personas de todos los espectros políticos y que resulta sorprendente por la ausencia de análisis que revela. Estoy hablando de igualar la Mutilación genital femenina a la Circuncisión masculina. Esta igualación comienza por el lenguaje cuando, en algunos ámbitos, se denomina a la MGF circuncisión femenina.
 
    Aclaremos ambos conceptos: mutilación supone una pérdida irreversible de un órgano o parte de él que va a privar a la mujer de una serie de funciones que ese o esos órganos le permítian. Circuncisión supone eliminar una capa de piel del órgano sexual masculino pero que no supone pérdida de ninguna de las funciones del pene a lo largo de la vida del hombre.
 
   Al contrario que la mujer que se ve privada del propio placer sexual, que tiene disfunciones obstétricas, esterilidad, dificultad en los partos, problemas en la menstruación,etc, el hombre ni se ve impedido de alcanzar placer sexual ni ve dificultada su capacidad reproductiva ni funcional en las relaciones sexuales. No están, por tanto, al mismo nivel coneptual ambos términos por mucho que lo pretendan ciertas corrientes de opinión.
 
   Si, como se ha dicho, se intenta minimizar las consecuencias de la MGF igualándola a la circuncisión y las iglesias pasan de largo sobre la cuestión es que debe de haber otras razones. Ocultas pero no por ello indetectables. A mi juicio la razón es la existencia de la palabra placer entre los términos que se utilizan para hablar del problema. Cada cual haga su propia reflexión. Si, volviendo a nuestro ejemplo, se tratase de amputar un brazo en lugar del clítoris, labios y vulva ya se hubiera erradicado. Pero aquí tenemos anatomía femenina y en concreto una parte cuya única finalidad es el placer sexual. Ese y no otro, es el tabú que impide resolver de una vez por todas la cuestión.
 
   Volviendo a lo concreto,
 
   En nuestro país viven niñas y mujeres originarias de los países de África que pueden padecerla porque les sea practicada en el país de origen aprovechando un viaje de vacaciones o bien de forma ilegal dentro de nuestras fronteras. Hay que recordar que es aquí un delito tipificado dentro del Código Penal, artículo 149, y que es susceptible de ser castigado con penas de 6 a 12 años de cárcel.
 
   Existen Protocolos de actuación que guían a los profesionales que están en contacto con las niñas y las familias en el manejo de los casos hasta evitar que se produzca la MGF. Cataluña fue la primera Comunidad Autónoma que dispuso de uno, Aragón la segunda y Navarra está a punto de aprobarse. Quedan otras Comunidades donde el número de niñas y  mujeres en riesgo es elevado y que todavía no disponen de un instrumento que permita la actuació coordinada, rápida y eficaz de todos los profesionales y partes implicadas.  Este es el caso de la Comunidad de Madrid donde, según las entidades que trabajan en esta área, existen 7000 mujeres y niñas que están en riesgo de padeder MGF.
 
   Demandemos el instrumento para evitarlo, el Protocolo de Intervención en MGF en la CAM.
 
   Pero sobre todo demosle entidad al problema de la MGF, sensibilicemos a la población poniendo en valor la actividad que las asociaciones de mujeres africanas y las ONGs vienen realizando al respecto.
 
Josefina González.
Psicóloga-Sexóloga
 
  
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