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SEXUALIDAD Y DISCAPACIDAD

publicado a la‎(s)‎ 27 dic. 2012 2:44 por ARLYST Consultas   [ actualizado el 8 feb. 2013 2:43 ]
SEXUALIDAD Y PERSONAS CON DISCAPACIDAD
 

LA SEXUALIDAD DE LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD

Hasta hace unos pocos años este era uno de los temas tabú en nuestra sociedad, a tal punto que aquellos que tenían un hijo con alguna discapacidad debían hacer frente no solo a las consecuencias educativas y sanitarias de la misma sino también al despertar sexual o a las necesidades sexuales de sus hijos.

Algo similar ocurría cuando la discapacidad era sobrevenida debido bien a una enfermedad bien a un accidente. Literalmente el mundo se les venía encima a esas personas que muchas veces temían no poder ya vivir esa faceta de su personalidad.

Con la atención por parte del sistema público de las necesidades educativas, sanitarias y de integración las personas con discapacidad han ido accediendo al ejercicio pleno de sus derechos en todos los aspectos. En el de la sexualidad también. Lo que no implica que se haya alcanzado el objetivo porque más bien lo único que se ha alcanzado es una cierta visibilidad en la vivencia de su sexualidad, una entrada en la agenda pública. A partir de ahí, todo por hacer.

Esta visibilidad es producto, la mayor parte de las veces, de que el tema de la sexualidad de personas con discapacidad sea tratado en diversas manifestaciones culturales como puede ser el cine, o la literatura. Una muestra de esto último son los filmes “Intocable” y “Las sesiones”, francés y americano, respectivamente. En ellos se retrata la vida de dos personas -dos hombres- con alta discapacidad adquirida, ambos con un elevado nivel intelectual y cultural.

También ha hecho más visible la discapacidad la impresionante gesta de nuestros deportistas paralímpicos entre los que destaca la nadadora Teresa Perales. Mujer muy simpática y mediática que es madre, política, trabajadora. Así como en música la labor artística del rapero El Langui.

La sexualidad es una característica específicamente humana, derivada de nuestra condición de seres vivos, seres sexuados. A partir de ahí es plural, se abre todo un abanico de posibilidades de vivencia, de orientación, de identidad. Cada una de estas posibilidades lleva aparejados una serie de consecuencias que serán problema o no según en el país en que vivamos o en el ámbito social o cultural en que nos movamos. La discapacidad podría añadir algún sesgo a las consecuencias negativas; y ello porque las personas con discapacidad son a menudo discriminadas. Poniendo un ejemplo: si una persona homosexual o transexual es discriminada a causa de la expresión de su sexualidad en caso de que, además, sea discapacitada será doblemente discriminada.

Hay muchos tipos de discapacidad. Solo citando los más conocidos tenemos: discapacidad intelectual, discapacidad física con sus múltiples manifestaciones y causas. Debido a ello la sexualidad de una persona con discapacidad tiene características específicas aunque solo sea por la forma de vivirla.

Si hablamos de la discapacidad intelectual tenemos que estas personas presentan un déficit en su funcionamiento cognitivo-emocional-comportamental. Se les niega la información-educación sexual que se da a otras personas, se les sobreprotege tanto por la familia como por los centros a los que asisten, las características de su personalidad les hacen más vulnerable a los abusos. Esta vulnerabilidad se sustenta muchas veces en falsas creencias del tipo no son atractivas por lo que no pueden sufrir abusos sexuales; al no ser capaces de comprender o sentir el daño este es menor; no pueden aprender nada sobre sexualidad…

Si hablamos de la discapacidad física hemos de centrarnos en las capacidades que conservan las personas que la sufren y, a partir de ellas, ver cómo pueden vivir su sexualidad. Habrá que prestarles la ayuda que necesiten en el aspecto informativo-formativo e integrar la variable sexualidad en las prestaciones de atención sanitaria que se dispensen.

Muchas veces no es precisa una intervención especifica – como demuestra el caso de la deportista y el cantante así como del protagonista del film Intocable - basta con respetar su vivencia sexual, ayudando solo cuando lo precisen. Para los casos en que es precisa una intervención más particularizada lo mejor es integrar ésta en el circuito socio-sanitario.

Ahora que acaba de ser proclamado el año 2013 como el Año Iberoamericano de la inclusión laboral de las personas con discapacidad se echa en falta que se realice, en algún momento, una acción política similar pero con el epígrafe de los derechos sexuales de las personas con discapacidad.

¿Cómo podría iniciarse el debate social sobre el tema? ¿Qué acciones podrían llevar a introducirlo en la Agenda Pública? ¿Conocemos cómo defienden las personas con discapacidad sus derechos sexuales? ¿Cómo podríamos ayudarles?

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